jueves, 16 de octubre de 2008

Que sea "A"!... QUE SEA "A"!...


Ea, con abeja y todo...
Dice Doña Amparo Rivelles -genuflexión gerneral, por favor- que al teatro se falta con el certificado de defunción por delante. Bueno, vamos a ver...
Paso una noche preciosa, entre sentado en el cuartito de azulejos hasta arriba y en mi habitación tumbado -que no durmiendo- en la cama. Me pongo móvildespertador para pedir cita bien al alborear. He contado aquí que, si hubiese sido niña, me habría llamado Aurora?
La consigo pa las nueve y cinco me tumbo tres cuartos más de hora porque estoy muerto de to la noche en vela me levanto me ducho me arreglo me cojo una manzana la lavo salgo a la calle pal centrosalú y de camino me la como. La manzana.
Tienen en la consulta la misma luz flor es cente que tengo yo en el ascensor. El médico, mu majo, la enfermera, también, me escuchan lo de mis deposiciones -tentadísssimo con "cacas, tras el ejemplo del médico en La Capital. Y también vi si meter por ahí "febrículas", pero luego es que soy un cortao, coño!- Termino el rollo y la enfermera, afable, tajante, maternal, directa, dice "estás amarillo. Mira para allá. Mire, Doctor, mire la esclerótica. Amarilla"
Vamos a hacerte unos análisis -con tanto ven y vuelve en mi cabeza de términos técnicos y castizos, ganas me entran de hacer chiste diciendo "analesis" que es el término de allí de la tierra-. Y yo digo, "ay, madre... hepatitis no!" Y dicen "bueno hombre, bueno... no te preocupes... tiene pinta de hepatitis A. Si fuera la B te estarías arrastrando y amarillo canario... Te hacemos prueba para las dos, y a lo mejor no es ni una ni otra" en lo que mi mente, siempre positifo nunca negatifo, aprovecha para que se cruce el grácil pensamiento de que, si estoy amarillo y no es hepatitis... qué puede ser?... CANCER DE HIGADO?... entonces porfavor porfavor, que sea A, pero por lo menos QUE SEA HEPATITIS!... Si, bueno, si alguno leéis ésto, igual esos destellos de optimismo que tengo os parecen una brutalidad. A mi la verdad es que éste cabezo que tengo, cuando se pone así de vital, o sea... ya no me sorprende!...
Queda una parte muy bonita. Como cada gays acumula su mariconez en algún lado, a mí háblame de sangre y venas y me vuelvo una princesita del medioevo. "Recuérdame que no estabas estríctamente en ayunas cuando nos lleguen los resultados. Dime eso de que te comiste una manzana, para que lo tenga en cuenta" Vale, señor Doctor que estás en los Cielos.
"Ven conmigo" voy. "Pasa" paso.
"A ver, chicazo -claro, es que soy alto y lo que viene siendo un tiarro... Una enfermera al uso no me reconoce como un igual nada más verme, claro...- te han extraido sangre alguna vez?"
Ay, pos no - mira, si después de ése ay pos no no me vió en un columpio y vestida de rosa, yo ya no se!...-
"Bueno, prefieres tumbarte?"
Hmmmm... qué sé yo!... Yo creo que simplemente con extender el brazo y yo mirar para otro lado, ya...
"Ah, muy bien! Perfecto! Has venido el Dia Que No Hacemos Daño! Jajajajaja!"
Aaaaajajajajadónde miro?
"Allí. Bah bah bah, pero si sólo hay que sacarte dos tubos!"
Uy, que poco! Es verdad!...
La amable de bata procede. Yo mirando a Ulán -Bator. "Qué tal te encuentras?" Creo que me estoy mareando... "Nooooohombreeeee! Qué te vas a estar mareandoooo! Mira, tú respira hondo, así: hhhhhhhhhhm, y suéltalo: fffffffffffffff... A que te encuentras mejor?"
No...
La gente hablaba allí muy alto y éso estaba mal, porque yo -lo juro- paseaba por un campo mu bonito que, sin tanto ejcándalo, habría sido un lugar perfecto pa un finde o algo así... Siguiente paso, noto cómo media docena de enfermeras -cada una de ellas la mitad/dos tercios de mi peso- cargan conmigo como fardo hasta una camilla. Y la amable bata extractora, dedito agitado ante mi cara en ristre, "la próxima vez pide que te lo hagan en la camilla! Es una órden!" vale, vale... Joder, es que voy a tener que pasar por ésto más veces?...
Llamo a mami y me cuenta que ella se lo olía. Uno de los momentos míticos de la historia de mi familia es cuando mi madre, como cuatro años antes de nacer yo y ya con cuatro hijos entre los 9 y los 2 años, tuvo que estar dos meses en cama por hepatitis. Hay fotos. Ella con un aspecto horrible, rodeada de mis hermanos y mi padre con cara de mucho susto... Porqué la gente hacía fotos de ésas cosas? Aunque, la verdad, el valor documental de ése álbum es la repanocha!
Pal lunes se si es A, si es B, si es Leo, Virgo, Libra, Sagitario... No señor, le dije cáncer! CÁNCER!

martes, 14 de octubre de 2008

Colitis...



Tengo que ir borrando de la memoria las fotos que ya he usado, que si no un dia me voy a repetir sin querer...

Como las funciones de los jueves empezaron el primer jueves de Octubre, pues no me alarmé cuando, ése lunes anterior, ensayando en la sala, yo tuve que cortar un par de veces. Supuse que eran nervios.

La Llamada del Sr. Roca, La Venganza de Moctezuma, cagalera...

Ahora han pasado dos semanas y YA EMPIEZO A MOSQUEARME...

Me contrartaron en la Capital del Imperio -la verdad que el ayuntamiento está la mar de majo conmigo: me nombran embajador, me compran el espectáculo a mitad de precio... qué lindos!- para que hiciera la función para la Asociación de Vecinos del Pilar que, natruralmente, el Domingo tenía fiesta gorda. Yo me iba a casa ya transido de semana y media de frecuentes visitas a la habitación embaldosada. La noche anterior -de hecho, de madrugada tras hacer ésa misma noche la función- vomité y todo. Ay, que malito. Flojeras. Empeñado en que no es nada grave -al médico? Nooo, qué dices!- me inventé me conté y me creí una historia que, en esencia, reducía la solución del problema a tomar bastante líquido y aquarius y cosas de esas, meterme un actimel por la mañana en ayunas, y tomar un paracetamol o algo por el estilo de cuando en vez. Y ya.

No se si fue el actimel, el aquarius, el paracetamol, los nervios porque tenía que actuar en el único lugar en el mundo que a mi me pone nervioso -la Capital del Imperio- o todo junto. Al llegar a casa de papimami yo estaba... eeemm... taponado. Notaba un grrrrrgrrr en las tripas y una poca gana de comer. Y de allí, de repente, no salía NADA. En éstas yo hice probablemente la mejor función de cuantas tuve. Poquísima gente, porque la asociación de vecinos y el ayuntamiento andan a la gresca, y como lo mío lo pagaba el ayuntamiento, pos la asociación no publicitó la cosa como debía... en fin...

Resumiendo: Fuí al médico el sábado a urgencias. No me encontró nada. Fui ésta mañana de nuevo. Tampoco nada. Hidrátate. Come suave. Si persisten las febrículas -fiebres muy bajitas que me dan a partir de media tarde. Me encantó aprender ésa palabra- quizá debas hacerte análisis de sangre y heces -el médico dijo cacas. Qué total, no me digas!-

Bueno... En los cambios de verano a invierno, en mi tierra llaman a éstas afecciones "andancios". Estuvo bien malo con andancios, el pobre... Yo no se, pero cuando llegué hoy a de vuelta a mi casa de nopapimami, al mirarme en el espejo del ascensor me vi amarillo... Tengo al Nicaragüito ahora aquí conmigo, y le pregunto si me ve hepatítico bilirrubínico. Dice que no, que por favor no sea hipocondriaco...

Mañana curro. Pasado, al médico... Espero no haber cogido "nada" en esos "sitios" a los que voy!... Ay que angustia que sentimiento de culpa que mal rollo, coño!...

martes, 7 de octubre de 2008

Estrepitoso...


Yo lo que querría es que con mi obra pasara uno de esos milagros del tipo qué-cosa-tan-pequeña-y-con-qué-pocas-pretensiones-pero-como-es-tan-buena-pues-el-boca-a-boca-la-ha-convertido-en-un-éxito.
Yo lo que querría es que fuera un éxito. Querría que el boca a boca funcionara. Me encantaría pensar que es buenísima, aún por encima de mi criterio -ésto de, en serio, yo sólo pretendía hablar de un tipo al que le ponen los cuernos, y resulta que me ha salido el Ulises!...- Querría que tuviera el encanto de las cosas sin prenensiones -qué morro tengo- Querría que sólo fuera pequeña de aspecto, pero cargada de obra maestra -sin pretensiones...-
Yo quiero un milagro!... Coño, no va y me habla Dios?... Leche, pues... va!... VENGA!... Un empujoncito, jolín!
Eeeel dinero... el dinero hay que ganarlo. Peeero luego... luego hay que saber gastarlo. Bonita estrofa de El Fari. Resulta que el dinero -prestado por mis hermanos- se acaba. El plan para que ésto de la función funcione, funciona regulín. O sea, si resulta que gano el certamen ése en el que voy a concursar en La Luz, pues serían 3000 Lauros y un bonito lazo para presentar el dossier en sociedad. Pero éso me da a mí que se perfila improbable. Como soy de natural optimista evitaré el término "imposible" pero me siento tentado...
Ése jueves pasado de estreno que tuve resultó lo que podríamos llamar un... fracaso? sí? Diez personas. Y yo, claro: entregado como si el espectáculo lo ofreciera en el Cárnegui Jol y estuviera petao, lo que me deja muerrrto. Y frustrado, joder!
De modo que ése plan de salvamento económico apoyado en los dineros fraternales y en mi función va MAL. No sé cómo conseguir que el público vaya a ver mi obra. No sé cómo conseguir que la conozcan, si no puedo publicitarla porque no tengo un puto duro. No tengo contactos en las revistas y guias varias del ocio para que me hagan reportajes que me den un poquito de reverberancia... Y así, pasito a paso, calculando facturas que quedan y meses venideros sin ingresos a la vista... me renacen las angustias.
Nesecito DINEROOOO!!!

sábado, 27 de septiembre de 2008

El cumpleaños...



Mañana es el cumpleaños de El Rubio...

Quieren hacerle ésta noche una fiesta en El Bar. Lo organiza su chica, la alemanita con la que lleva ya unos meses. El Nicaragüito, mi compi de piso, está implicado en lo de la fiesta. Lógico: El Rubio heredó todo mi entorno de amigos. Nicaragua es extremadamente discreto con el tema de nuestro enfado. No ha hecho el más mínimo comentario sobre ello, ni para inclinarse hacia un lado ni hacia el otro. Sé lo mucho que le cuesta. Aparte de su implicación personal con los dos, es que es periodista! Y COTILLA! jejejeee...

Nicaragua y Alemania quedaron en llevar ahora al Bar la tarta y algunas cosas para ésta noche. Nicaragüito salió de casa anunciandome que, quizá, por ir a éstas horas tan tempranas, encontrarían aquello cerrado. Le dije que, en tal caso, me llamaran y yo iria a abrirles. Vale: no estoy en contacto con El Rubio, acabé de él quemadísimo... pero tampoco quiero boicotearle la vida.

Me llamó la chica. De acuerdo: me arreglo y voy para allá. Ningún problema... Instantes después me vuelve a llamar para decirme que no me moleste, que mi Señora Esposa ya les ha abierto... y la chiquilla -bien linda, la verdad- aprovecha: que quiere que esté en la fiesta. Que sabe que estamos enfadados, pero que El Rubio habla cada día de mí, de lo muchísimo que me echa de menos, de mi amistad, lo que le duele coincidir en El Bar ocasionalmente y que ni nos miremos... Iré? pues... la verdad, no se que decirte. Lo pensarás? pues... sí. Prometo que lo pensaré.

De hecho estoy escribiendo ésto ahora para ver si, leídos mis pensamientos pasados a limpio, me aclaro un algo!

Él me echa de menos. Yo a él, sinceramente, no. Cada vez que pienso en el tema hay una parte que me duele muchísimo. Lo hice muy mal. Desde el principio. Es un tipo muy carenciado que exige exige exige y exige. Nunca dabas la talla. El hecho de que yo entablara amistad con él en un principio porque quería llevarmelo a la cama y también el hecho de que me gustaba muchísimo -para follar, no más- eran material que usaba para poner SIEMPRE en tela de juicio si mi amistad era o no limpia. He vivido con esa losa -suena muy tremendo, pero el muchacho fue compañero mío de piso. Literalmente HE VIVIDO con esa losa- y sintiéndome culpable y consintiendole abusos que no debreía haberle consentido sólo para aplacar ese remordimiento. Pero siempre fui sospechoso. Y seguí consintiendo. Y me harté.

El asunto es que por aquella absurda discusión dejó de hablarme -porque no olvidemos que ÉL dejó de hablarme a mi- Y ese día, por primera vez, se me antojó que tal alarde de orgullo herido quizá podría permitirselo cualquier otra persona conmigo. Pero él, no. Entonces pensé en las muchísimas veces que el tipo ha sido, como yo ese día con él, injusto conmigo, y que me ha hecho daño, y que ha sido egoista, y que me hizo chantaje emocional, y que... y que... y que yo hice borrón y cuenta nueva y no pasó nada. Y no me dio la gana consentir que las normas sigan siendo así sólo en su dirección y nu ncaq en la mía, y que cuando el error lo cometo yo, merezca el fuego y el rechinar de dientes.

Entonces... bueno, me duele mucho haberle consentido una relacción con normas de juego tan desequilibradas. He aprendido un montón de mí mismo, creo. Me duele que se haya encontrado con una actitud mía tan incomprensible. Pero también me duele que ni siquiera se le pase por la cabeza lo harto que me tiene. Que de por sentado que él ha sido un angelito y yo, sencillamente, he pasado de ser un santo a ser un monstruo despiadado.

Y entiendo que me eche de menos. Se lo consentia todo! Y me tienta la idea de presentarme en el cumpleaños con un regalo y calmar mi conciencia... Pero la verdad es que no sería lo mismo porque no me veo consintiendole las cosas que le consentia antes. Y conociéndole como le conozco se que va a usar eso para hacerme chantaje emocional y machacarme... quizá no intencionadamene, pero lo haría. Es tremendamente soberbio. Nunca tiene la culpa de nada.

Y yo no echo nada de eso de menos...

jueves, 25 de septiembre de 2008

Su excelencia...


... Y mañana yo seré investida Señor Embajador... cómo se te queda el cuerpo?

viernes, 19 de septiembre de 2008

Pensamientos

Deberían ser siempre éstas flores las que sacara, no?... al fin y al cabo son mis pajas mentales las que vuelco aqui, de modo que...

Convalida paja mental por pensamiento como Dios manda?

Es mi blog, y en mi blog YO DIGO QUE SÍ!

Pa ésta entrada había comenzado un borrador y todo. Tuve una revelación divina y me parecía que ameritaba dedicarle rato. Pero fueron pasando días y yo perdiendo entusiasmo ante el místico hecho y al final sé que no voy a ser justo contando lo que pasó. Lo que me pasó por dentro, porque en aquella plaza en realidad, a la vista de todo el mundo, no pasó nada. Ahora he quedado pa salir con una estrella gays de la televisión -como amigos, eh? No vayamos a creernos ahora que rompemos los corazones de los ídolos de los jovencitos, QUE NO...- y la verdad, pos se me va a echar encima la hora y aún tengo que ponerme todo lo guapo que la naturaleza me permite... Que perro soy... fue muy bonito y muy hondo, coño... carne de lo que debería guardar aquí, con las flores... Quiero decir, porque no es un modo de hablar: fue una revelación-revelación, de las de Iglesia Católica de toda la vida. Sin Virgen apareciéndose en la cueva o sobre la encina, sin sol girando enloquecido, sin curaciones milagrosas, sin fuente brotando cristalina allí donde su pie se posó... Fue en la Bervena del Cristo, con la orquesta en la que canta la amiga de mi sobri a todo éxito espamericano de los últimos 60 años y rodeado de los excelentes resultados que la actividad agrícola provoca en los organismos vivos de los aborígenes veinteañeros. Vale, hay poca hagiografía que recoja revelación a su santo hagiografiado en tales condiciones, pero es que 1 yo no soy un santo, con lo cual la literatura hagiográfica no es referencia, y 2 vamos a ver, es Dios mismo manifestándose!... si te parece le vas a poner peros por venir a hablarte saltándose los cánones de protocolo que manejas!

Va, que tengo que afeitarme: En esencia, a punto yo de echarme a llorar de impotencia, aguantando además el tipo a toda sonrisa para no preocupar a nadie en derredor, pos me dijo... Tranquilo. Lo sé. No estás loco. Sé cómo te duele. No desesperes. Todo tiene sentido, ya lo verás.

Vaya, así aproximadamente, porque en realidad vino a ser como una manita acariciándome la cabeza y otra acariciándome el corazón por dentro, sensaciones que yo traduje por lo que he puesto ahí más arriba.

Si los sms tienen peligro porque pueden ser malinterpretados en destino, traten por favor de transcribir a Román Paladino una revelación celeste no-verbal. La Ostia!

Y estoy un poquito más tranquilo, la verdad.

martes, 9 de septiembre de 2008

Liz...




Lo que soy y lo que me conviene ser... Lo que deseo y lo que desearía no desear...

Tengo la cabeza, y me temo que el alma, descabaladas... girando en caida descontrolada como una piedra muy angulosa ladera abajo... entre matojos, chocando contra árboles jóvenes, desprendiendo tierra y otras piedras... Llegando a un punto en que se esconde de mi vista, pero sigue cayendo: yo aún veo cómo en su paso agita las hierbas amarillas de éste verano. No veo ya rodar la piedra no hecha para rodar, pero sé que sigue cayendo aunque a duras penas, pues la pendiente es pronunciada y ni su naturaleza irregular ni los obstáculos la detienen...

Pues claro que no es una preciosa imágen salida de mi fértil creatividad. Jugué a tirar piedras así el otro día, con mi sobrina. Bromeábamos. Volvíamos de pasear absurdamente para matar el tiempo, a la caída de la tarde, cuando el sol ya no abrasa, por la carretera a las afueras del pueblo. Mi hermana, su padre -mi cuñado- ella y yo. Necesitamos muy poco para partirnos de risa, y acompañábamos cada piedra -cada vez más grande, cada vez más angulosa- de comentarios absurdos de ese humor absurdo que -gracias, Dios mío- compartimos todos en la familia.

Ése tipo de actividades/juegos/tonterías siempre han rescatado mi sensibilidad más poética del fondo de lo inadecuado-para-enseñar-en-público. Y siempre me dejan durante instantes de duración variable como atontolinao... Recuerdo perfectamente que en los días de campo de hace veinticinco y treinta años atrás, la hoguera que hacía mi padre para asar chuletas y sardinas y que quedaba rescoldando durante toda la tarde podía mantenerme quieto ante ella exáctamente con el mismo poder hipnótico con el que veo ahora a mis sobrinos ante la pantalla del ordenador, ante la consola... Un río de alta montaña, en mis campamentos de verano, con su tintineo precioso, su olor fresco a hierba agua pez y piedra, conseguía lo mísmo: sus burbujeos y su transparencia acristalada me ataban el cuerpo, lo inmovilizaban... pero a la vez yo me iba libre de viaje por dentro mío... Montaba en la nave de Viaje Alucinante, y lo que exploraba a fondo quedándome extremadamente quieto, era el organismo todo del agitado mundo...

Las llamas, el agua, tirar una piedra por una ladera... Hacer dobleces de origami inventado en un fólio, desdoblarlo, ver en él la cubierta fantástica y ligera de una iglesia, de un edificio futurista -ésto era, supongo, el gérmen de aquel proyecto mío imposible de ser arquitecto-...

Cuando hacía monerías en el salón de actos del colegio, en las fiestas de fin de curso o en Navidad, recuerdo que las otras madres le decían a la mía, a modo de halago raro "Con éste chico no debe aburrirse usted nunca!" Y recuerdo a mi madre contestando "yo no me entero de que tengo hijo en casa"

El hijo estaba con la baraja de cartas, el dominó, el tente o el exín castillos, quieto en la alfombra, viajando lejos...

Eran viajes maravillosos. Como soy el mayor éxito que las campañas antidroga de éste país han conseguido nunca, no se si lo que llaman "viaje" dentro de ése entorno es mejor o peor que lo que yo me metía simplemente con mirar con fijeza un cancho transmutado en altísima montaña, cubierto de gigantescos bosques de robles y castaños -en donde los robles eran en realidad líquen, y los castaños, musgo-... El niño escríbia poesía. Cómo no iba a escribirla, con esos chutes que se metía? Era verdaderamente un reino. Era mío, y en él estaba siempre sólo. Hubo un par o tres de amigos -Luismi, Tomás, Juan Pedro...- que compartían un poco todo eso durante un pequeño espacio de tiempo. En seguida dejaron de estar. No se si les eché yo. No se si ver aliviada aquella soledad poderosa me molestaba más de lo que me agradaba no ser un bicho raro...

Entre los tiestos de mi madre, en el balcón... tenia un clic de famobil/mosquetero que podía pasar perdido en la jungla largas tardes sin aburrirse. Rescato ésa parte en concreto, sin mosquetero, en mi casa de ahora, en mi terraza. Por eso me gusta desayunar una manzana a mordiscos allí subido, y por eso las riego todos los días al caer el sol, quizá más de lo debido. Para pasar tanto rato como puedo entre el áloe, las calas, las lobélias, los iris germánica, el mandarino, el aguacate, el manzano, el cactus moribundo del Enano Hijodelagranputa, el rosal... y todos los bulbos y rizomas de anémonas, ranúnculos, gladiolos, freesias, tulipanes y jacintos que ahora estan secos, pero que entre febrero y mayo...

Y se dan fogonazos. Y quizá no crezca -no crezca "mal" quiero decir- del todo mientras esas lumbrecitas aparezcan. Ni mientras siga empeñado en buscarlas, por más que cuando me pongo ahora ante una hoguera, veo un río o hago casitas de Heraclio Fournier ya no me exilio de inmediato, tan gozosamente, con esa increíble facilidad...

Verás, Liz... Aquí las normas las pongo yo y las rompo yo. Es parte de la búsqueda de mi reino: tener un reino. Aquí debería haber siempre flores azules. Flores vegetales, claro. Tú tienes dos de aurora, que son de color violeta. Bueno... oscilaciones hacia el morado, hacia el turquesa... supongo que se pueden admitir. Y si no son admisibles, transgredo la norma. Dueño, señor, legislador, sólo...

Aquella piedra rodaba y, sin el esfuerzo que ahora me cuesta fijar la atención para emprender aquellos vuelos, me regaló billete de viaje fugaz, muy breve y muy lejano. De haber estado solo me habría regodeado más. Sin mi sobrina, mi hermana y mi cuñado al lado, riendo, instándome a continuar el lento imparable paseo, hubiera dedicado su buena hora y media quizá dando de comer a ensoñaciones inutiles que me habrían despegado los pies. Pero puede que no hubieran aportado nada más de lo que aportó ese breve fogonazo. No habría sido más revelador. Sólo más bonito... Quien quiere eficacia en un caso así? Vale, los orgasmos duran lo que duran, a la continuidad de la especie no le hace falta más rato de gozo para perpetuarse, y sin embargo... coño, yo quiero más, más largos, mejores!

He rechazado a un amigo al que mimé y malacostumbré hasta que me hartó, y me siento muy culpable de lo que estará sufriendo por mi causa, porque no entiende qué ha pasado. Reaparece otro a quien he consentido de modo semejante, y le dejo que -telefónicamente- se quede en mi vida. Ningúno de mis proyectos parece que vaya a sostenerme económicamente. Empiezo a pensar en la conveniencia de fijar un plazo para que las cosas marchen hacia mis sueños, o claudicar y emprender un proyecto factible, adecuado, gris y convencional con el que pagar mis deudas. Sigo sufriendo como un mono por sentirme el hombre que peor partido saca a su atractivo en el mundo. Ésto útimo no sería mayor problema si no sucediera, además, que quiero acostarme casi con cada tipo de buen ver de entre 15 y 60 años que pasa junto a mí. Mis padres sufren porque no tengo trabajo, no tengo dinero, no tengo novia.
Dueño, señor, legislador, sólo...

La piedra rodaba. Yo ya no la veía. Abajo del todo hay un riachuelo de montaña, con agua fría, poca, transparente, muchos cantos rodados interrumpiéndola y filtrándola...
Allí parará.